Cuaderno de cianotipia & cerámica — entrada 01

Preparar tu imagen antes del baño azul

Todo lo que va a quedar impreso en la pieza empieza en la pantalla. Antes de tocar ningún químico, hay que dejar la imagen lista: en blanco y negro, invertida y con el contraste justo para que la luz haga su trabajo.

¿Qué es la cianotipia, en dos frases?

Es una técnica de revelado fotográfico descubierta en 1842 por John Herschel y puesta en práctica por Anna Atkins, pensada originalmente para copiar dibujo técnico y planos — de ahí viene, de hecho, la palabra "blueprint". Dos sustancias químicas disueltas en agua forman una solución fotosensible que, al exponerse a la luz UV a través de un negativo, se revela en ese azul de Prusia tan característico.

Aplicada sobre cerámica en vez de sobre papel o tela, el resultado cambia de textura pero no de lógica: seguimos necesitando un buen negativo. Esa es la parte de hoy.

"Mientras que la ciencia explica y razona los sentimientos, el arte los transfiere." — Wilson, 1998

Para este paso necesitas

  • La imagen elegida, a la mayor resolución posible
  • Photoshop (o un editor equivalente — los pasos son los mismos)
  • Una impresora y láminas de acetato transparente

Cómo preparar tu imagen

El objetivo final es un negativo en acetato: una lámina transparente que, colocada sobre la placa de cerámica ya cubierta con la solución fotosensible, deje pasar la luz solo por donde debe quedar azul. Todo lo de abajo trabaja para llegar ahí.

01

Abre la imagen en Photoshop

Elige imágenes con formas claras y buen contraste tonal — la cianotipia reduce todo a azul y blanco, así que los matices intermedios se pierden fácilmente. Siluetas, texturas marcadas y luz direccional funcionan especialmente bien.

02

Configura su tamaño

Ajusta el lienzo a las medidas reales de tu placa de cerámica antes de imprimir — el acetato tiene que casar exactamente con la superficie que vas a exponer.

03

Conviértela a blanco y negro

Ctrl + Shift + U · Win Cmd + Shift + U · Mac

Desatura la imagen. Es el punto de partida para poder trabajar el contraste sin que el color despiste.

04

Invierte la imagen para crear el negativo

Imagen → Ajustes → Invertir Ctrl + I · Win Cmd + I · Mac

Este es el paso que de verdad convierte tu imagen en un negativo fotográfico.

Positivo
Negativo

Donde el acetato queda oscuro, la luz no pasa y esa zona se queda blanca en la pieza. Donde queda claro, la luz expone la solución y se revela en azul.

Por qué — en la exposición por contacto, lo transparente del acetato deja pasar la luz UV y activa el azul; lo opaco la bloquea y protege el blanco. Sin invertir, obtendrías el resultado justo al revés de lo que ves en pantalla.
05

Ajusta el contraste y el brillo

Ctrl + M · Win Cmd + M · Mac

Con la curva de tonos, define bien qué zonas quedarán totalmente transparentes y cuáles totalmente opacas. Cuanto más nítida sea esa separación, más limpio saldrá el contraste azul/blanco final sobre la cerámica.

06

Imprime en acetato transparente

Esta lámina es ya tu negativo físico — el que se coloca en contacto directo con la placa fotosensibilizada en el siguiente paso del proceso.

Qué viene después en el cuaderno

  1. → La solución fotosensible — disolver citrato de hierro amónico y ferricianuro de potasio, cada uno por separado, y mezclarlos.
  2. → El soporte de cerámica — placas finas, formas rectas u onduladas (pensando siempre en el negativo) y bruñido opcional.
  3. → Aplicación y exposición — cubrir la placa con la solución y exponerla al sol con el negativo encima.